The news is by your side.

Los Siete Sabios (y tres más), de Carlos García Gual

No falta humor a medida que uno se adentra en su lectura, presentando la democracia limpia frente a la caverna de la corrupción.

Obra de rica actualidad, poseedora de sustancia ejemplar que despierta interés. No falta humor a medida que uno se adentra en su lectura, presentando la democracia limpia frente a la caverna de la corrupción.

“Ningún suceso hay inesperado ni increíble ni prodigioso, cuando Zeus, padre de los Olímpicos, de un mediodía hizo la noche, ocultando la luz del sol brillante.” Y húmedo espanto dominó  a la gente… comenta como ejemplo Pitágoras, exponiendo sobre lo que puede suceder cuando un eclipse se produce. Y algunos pueblos aprovechan para intentar ocultar todas sus oscuras martingalas de la corrupción.

Espero que no confundan imaginación y respuestas de Los siete sabios (y tres más) (Alianza Editorial 2018), creyendo que son “Los siete niños de Écija” capaces de robar al Lucero del alba. Se trata de que Carlos García Gual (Palma de Mallorca, 1943) escritor, filólogo, helenista, editor, mitógrafo y crítico español, nos ofrece en esta joya de libro sobre personajes del mundo clásico en la vieja democracia griega. Una reflexión cargada de sentido histórico y sabiduría analizando las diferencias entre las personalidades de sus filósofos y los héroes y los santos de otros pueblos. Algo que viene al pelo sobre santos y golpes de pecho de este país nuestro sumido en la corrupción, la mentira y el descrédito, que viene soportando males, mezclado con tahúres, disfrazados de devotos cumplidores de la ética social y política, mientras en la trastienda no se cansan de meter la mano donde no les corresponde.

Es un libro de bolsillo de ciento setenta páginas en las que se muestra el saber, la ética y la estética de los Siete Sabios de la Grecia arcaica: Tales, Solón, Bías, Quilón, Pitaco, Clobulo, y Periandro “

Obra recién editada poseedora riqueza ejemplar que se lee con interés comparativo en la medida que uno se adentra en su lectura. Buscando al mismo tiempo comparaciones con el estado corrupto y mafioso que domina la mentira. Pregonera con todo el descaro del poder de sus vigorosos medios, empezando por la televisión oficial, fiel servidora de ocultar verdades y vestir mentiras de decencia, como si todo fuera un simple máster de elegante maniquí luciendo vestiduras por la pasarela de la desfachatez. Es un libro de bolsillo de ciento setenta páginas en las que se muestra el saber, la ética y la estética de los Siete Sabios de la Grecia arcaica: Tales, Solón, Bías, Quilón, Pitaco, Clobulo, y Periandro, que “desempeñaron un papel memorable durante la época de consolidación  de las ciudades helénicas y de sus instituciones a comienzos del siglo VI a.C. Imbuidos en una proverbial sensatez y de una aguda inteligencia al servicio de la comunidad cívica.

Y corriendo el riesgo de ser tachado de ingenuo recomiendo a políticos y banqueros su lectura, siendo consciente que, salvo excepciones, son más partidarios de leer las aventuras de Los Siete Niños de Écija, que no fueron moco de pavo, en esto de codiciar los valores monetarios de los bolsillos ajenos. Por lo que no estaría demás que los responsables políticos y los medios de comunicación obedientes no caigan en dichos peligros de  vulgaridad constante y la copla de época cantada por la famosa tonadillera doña Concha Piquer.

De un lado estaban los ricos propietarios, a los que el hartazgo de riquezas llevaba a la desmesura, de otro muchos ciudadanos pobres, empujados por sus deudas a la esclavitud y al desierto”.

Y Solón con un espíritu muy claro sentido del deber y el compromiso advierte de la catástrofe que puede llegar: “De un lado estaban los ricos propietarios, a los que el hartazgo de riquezas llevaba a la desmesura, de otro muchos ciudadanos pobres, empujados por sus deudas a la esclavitud y al desierto”. Por eso, entre unos y otros debe de alzarse la figura del desligado  que ofrezca un camino, que sin mentiras y abalorios patrioteros, buscando un medio para contener la catástrofe.

“En fin el mar…”como canto el poeta cubano Nicolás Guillen a la muerte de Che Guevara. Ya hace años que las revoluciones y lo de “Proletario que hueles a universo” quedan lejos, pero que nadie niegue que puedan volver y de qué manera, Advertencias no faltan del peligro que corre nuestra joven democracia. “Acerca a de la mejor democracia Anarcasis dijo que es aquella en la que, siendo consideradas  iguales  las demás cosas, lo mejor se define por la virtud y lo peor por el vicio”.