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5ª Etapa, 9 de febrero de 2026: Los castúos

Los castúos extremeños regresan al camino de la memoria, unidos a la historia de la Desbandá y a la defensa de la legalidad republicana.

 

Hemos salido hoy 284 personas (139 mujeres y 145 hombres) de marcha hasta Castell de Ferro. El punto de partida es el pueblo Torrenueva, que está en el límite este de Motril. Este municipio emancipado de Motril hace menos de 10 años, ha construido un sendero, que en una parte recorre los altos de acantilados sobre el mar, incluyendo un puente colgante, que salva un precipicio, y en otra parte recupera un buen trozo de la antigua carretera 340, dejándola en su estado actual, donde apenas queda trozos asfaltados, pero limpia de rocas y basura. En unos de los quitamiedos originales existentes, está grabado el año 1935. Hemos ensayado en la primera parte de la marcha, un sistema original, para que personas ciegas puedan participar en marchas senderistas o de montaña.

Se ha sumado hoy a la caminata, Bárbara Lamplugh, una escritora británica de 77 años, que lleva cerca de 30 años viviendo en Granada. Primero en una cueva del Sacromonte y desde 2024 en Salobreña. El día de ayer vino al polideportivo de Nerja, y nos trajo su libro, “El gen rojo” traducido al castellano en 2024, por Ediciones Carena. Es una novela preciosa, que, enmarcada en la guerra de España contra el fascismo, habla de familias separadas, amores difíciles, y voluntari@s internacionales.

Después de Torrenueva, llegamos a Carchuna y Calahonda, una entidad municipal autónoma de Motril. Paramos en el fuerte de Carchuna, edificación costera defensiva del tiempo de Carlos III, convertido en prisión por el ejército fascista, que trasladó a 308 presos asturianos, para trabajo forzado en la zona. El 23 de mayo de 1938, se fugaron todos de la prisión.

Previamente se habían fugado tres tenientes, que consiguieron llegar hasta las filas republicanas, mandadas casualmente por un asturiano que conocía a aquellos paisanos suyos, por lo que no dudó de su relato. En pocos días se organizó un comando nocturno, que por mar y con dos embarcaciones, después de un intento fallido que fracasó por desorientación, consiguieron tomar el fuerte, liberar a los presos y atravesar, desde atrás, las líneas franquistas, restableciendo el contacto con las líneas republicanas.

El comando, de unos 30 soldados, estaba al mando del teniente Bill Aalto e Irvin Goff comunistas de las brigadas internacionales, en la Brigada Lincoln, que fueron enrolados en el cuerpo guerrillero del ejército republicano. El éxito de la acción fue muy publicitado y supuso una inyección de moral para las fuerzas republicanas.
Ambos eran amigos, y militantes del Partido Comunista en EEUU. Aalto nació en el Bronx neoyorquino, aunque era de origen finlandés. Fue ascendido a Capitan después del éxito del Fuerte de Carchuna. Goff, que también era del Bronx, era judío de origen ucraniano. Después de la retirada de las Brigadas Internacionales, regresaron a EEUU, donde se enrolaron en el ejército para participar en la lucha contra las potencias fascistas, Japón y Alemania. Pero Goff, denunció a las autoridades militares la condición de homosexual de Aalto, y este no fue mandado al frente, sino utilizado como instructor del ejército en EEUU. De ambos hay bastante literatura en internet.

Después de pasar por Calahonda, hemos hecho una parada en la playa Rijana, que ya está cerca de Castell de Ferro. Desde esta playa, subiendo toda la sierra hasta la Alpujarra de Granada y llegando al Mulhacén, se estableció el frente de combate entre fascistas y republicanos.

A mediados de septiembre de 1936, toda la parte oeste de la provincia de Badajoz estaba ya tomada por las tropas nacionales, salvo la pequeña bolsa republicana que formaban las comarcas de Jerez de la Frontera y Fregenal de la Sierra. En estos lugares se habían concentrado miles de personas, significadas con partidos y organizaciones de izquierda, de una gran cantidad de pueblos de la provincia de Badajoz. Habían huido de una muerte segura a medida que las tropas de Franco iban avanzando. Pero sabían que en breve, esa zona también sería conquistada, así que organizaron una huida a través de 100 km. de caminos, por territorio enemigo, hacia el enclave republicano de Azuaga.

Una gran parte de la columna estaba compuesta por familias, con mujeres, niños y personas mayores, que llevaban en mulos o caballos, lo más imprescindible para la huida. Es decir, una Desbandá como la de Málaga, aunque mucho más pequeña, pero también bastante desconocida, porque también sufrieron un crimen genocida a manos de las tropas fascistas.

La llamaron la columna de los 8.000. Cuando estaban ya cerca de territorio republicano, la columna fue atacada en un paraje cercano a Reina y Fuente del Arco. Se calcula, que unas 80 personas fueron asesinadas, otros huyeron volviendo hacia atrás, siendo ejecutados, en gran parte al llegar a sus pueblos. Otras 2000 personas fueron hechas prisioneras y trasladadas a Llerena, donde fueron también fusilados en su mayoría. Los más afortunados, consiguieron escapar y llegar a Madrid. Este suceso fue descrito por Miguel Hernández en un artículo periodístico.

Mucho de los hombres llegados a Madrid, se alistaron en el ejército de la República, formando el Batallón de los Castúos, que era un nombre popular extremeño usado para designar a los pequeños campesinos.

Uno de estos Castúos, fue el padre de Antonio Cordero, de 67 años, extremeño de Badajoz, que también nos acompaña por primera en nuestra marcha. Ha decidido venir, porque su padre, Eustaquio Cordero, que vivía en un pueblo llamado Ferias, de Badajoz, también hizo la Desbandá. Ello se debe, a un hecho que hasta ahora no hemos señalado en la Memoria Histórica, que vamos reconstruyendo, paso a paso, día a día, año tras año. Y es que el batallón de los Castúos fue enviado desde Madrid a socorrer la defensa de Málaga. Cuenta Antonio que su padre, estuvo combatiendo pocos días y que el 7 de febrero, también salió huyendo en la Desbandá, con otro compañero.

Como anécdotas que le contó su padre, Antonio recuerda que le hablaba de un montón de muertos, ametrallados por los aviones, en la carretera del Rincón de la Victoria. Otra es, que desde Málaga a Motril no consiguieron comer nada, y una anécdota más, es que, viendo un vehículo averiado abandonado al filo de la carretera, se subieron y se sentaron a liar y fumar un cigarro. Una mujer que pasó, que venía huyendo con tres niñ@s pequeñ@s, creyó que el coche estaba operativo y que los dos hombres eran sus conductores, de manera que se subió también y les dijo que la tenían que llevar, a ella y a sus niñ@s. Le intentaron explicar que estaba en un error, pero la mujer no les creyó, hasta que ellos se bajaron del coche y echaron a andar. Entonces los llamó, y acordaron que cada uno llevaría a un niño a hombros y ella llevaría de la mano al tercero.

Cuando su padre llegó a Almería, desde allí fue movilizado y enviado a Albacete. Allí tenía una carta de su novia, que le contaba que su padre, que había sido alcalde socialista de Ferias, había sido asesinado y ella había huido a Barcelona. Entonces, Eustaquio pidió un permiso que le dieron, fue a Barcelona y se casó. A su vuelta a Albacete, lo trasladaron al frente de Guadalajara. Al acabar la guerra estuvo preso en el campo de concentración de Padrón en Galicia. De allí, pasó por el penal de Burgos y la cárcel de Aranjuez, donde finalmente lo liberaron. Volvió a Ferias, y allí volvieron a meterlo en la cárcel. Su mujer, que volvió de Barcelona a Ferias, también fue encarcelada. Una vez libre, Eustaquio, que era jornalero, tuvo que echar los jornales en otros pueblos, ya que, en Ferias, los manijeros, que contrataban en la plaza del pueblo, no les daban trabajo a los rojos. Al final, consiguió una parcela de pequeña explotación agrícola del Plan de Badajoz, y ahí se ganó la vida.

En Málaga, la palabra Castúos era muy popular. Designaba a alguien enérgico, fuerte, un poco bruto, pero no tenía ni idea de cuál era su origen. Badajoz y Málaga unidas en la misma tragedia de represión y muerte y también en la misma lucha, por la defensa de la legalidad republicana y la dignidad de los pueblos.
En el día de hoy hemos recorrido unos 17,5KM, primer día sin lluvia, aunque con fuertes rachas de viento. Mañana salimos hacia la Rábita.