Hay que joderse
Cuando perder votos y debilitar al propio espacio político se vende como genialidad estratégica y las cúpulas aplauden sin exigir responsabilidades.
Cualquiera de los bancos sistémicos que han ganado legalmente a costa nuestra con préstamos, comisiones, hipotecas con cláusulas subversivas, inversiones opacas, y otros modos de garantizar el entramado financiero que nos abruma con desahucios, subastas, reclamaciones civiles, fondos buitres y alcaldesas tipo señora Aznar, hubiera expulsado de su puesto de trabajo a CEOS como Gallardo y Azcón por arriesgarse a perder y favorecer a la competencia.
A estas dos personas políticas las aplauden las cúpulas del consejo de administración del que dependen. Al inventor y sus variados corquipiers que diseñaron un plan para joder a Sanchez tampoco los han despedido. El pobriño que tiene el rostro de pedernal basáltico los abraza y palmea. Y se muestra encantado de su triunfo perdiendo votos y diputados una tras otras de las estaciones que pintó en su mapa.
Musk ha aprendido de Azcón y va a producir Seat 600 para contrarrestar a sus propios Teslas para joder a Sanchez al que quiere enviar a Marte para que de una puñetera vez el gallego basáltico se vaya a vivir a La Moncloa previo matrimonio político con Abascal, celebrado ante el alcalde Almeida, con Diaz Ayuso vestida de blanco matado como Benito el amigo de Trump, por Loles. Es que hay que joderse, mire usted.