Susana de España
Susana Díaz presidió la Interparlamentaria del PSOE donde se congrega toda la fuerza política de la presidenta andaluza. Diputados, senadores, europarlamentarios y parlamentarios andaluces integran un núcleo de poder del que nunca antes disfrutó ningún jefe del socialismo andaluz. FotoNoticia de José Antonio García Cordero.

La deriva posibilista de Pedro Sánchez para llegar a la Moncloa está provocando una feroz competencia en Andalucía entre Susana Díaz y JuanMa Moreno por ocupar el terreno del mejor andaluz defensa central de la unidad de España. Parte con ventaja en este pugilato quien lo lleva en el ADN de su propia existencia, sin levantar ni mihita de sospecha al airearlo, desde que la historia del PP, tras la refundación, naciera en Sevilla, en 1991.
En este momento político, Susana Díaz, quien, por cierto, no ha dicho ni mú contra el interesado alquiler a tiempo parcial de senadores que Pedro Sánchez ha permitido para favorecer el trinque presupuestario a ERC y a DyL, cree conveniente usar ese brío de nacional españolismo para asentar la confianza entre sus votantes más reaccionarios ante el independentismo catalán o vasco; y así, de paso, marcar con su línea verde que te quiero verde, cierta distancia ideológica contra el rojerío momentáneo del Pere, ese aspirante a catalán de pura cepa y a vasco de Zarauz, que sigue con la pila del GPS de las ideas cambiada desde que se perdiera por Washington.
Susana Díaz ha tenido el arrebato revestido de bandera rojigualda en un instante crucial para las aspiraciones de su carrera política. Henchir el pecho desde Andalucía con el poder que atesora con sus diputados y senadores andaluces en Madrid tiene más de intento de enseñar el músculo interno desde el sur de España a quienes la ven oportunista, sin el respeto que se arroga. Roja y decente, sí, pero vigilando al centro político que la mantiene donde está.
[blockquote style=»1″]Cierto es que Susana Díaz también puede acabar devorada por su propio tiburón, al que ella alimenta con abundancia. A la chita, sin callar, quiere conquistar el paraninfo de Ferraz sin pegar un tiro siquiera.[/blockquote]
No dijo nada en el comité federal aquel, como no dirá nada en el próximo, pero su cálculo político no presta huecos al olvido, ni rezuma éxtasis porque Pedro llegue a la Moncloa. Sería esa la peor noticia para ella y sus aspiraciones de ser el recambio. Todo lo malo que le ocurra a las ocurrencias de Pedro Sánchez será motivo de su expansión, de su asentamiento definitivo. La firma logística de Susana busca oficinas de ventas de su aureola con delegación expresa por las casas del pueblo de todo el país. Y mientras, el aspirante a diputado raso socialí, navegando por el norte cántabro, entre anchoas y vinos con “Revillex150” de anfitrión, demostrando su condición de político de estado (aletargado).
Cierto es que Susana Díaz también puede acabar devorada por su propio tiburón, al que ella alimenta con abundancia. A la chita, sin callar, quiere conquistar el paraninfo de Ferraz sin pegar un tiro siquiera. Pero las víctimas de la caza del cachalote pueden ser las mismas que le ayuden a formar el banco de peces que surta de alimento al tiburón hembra. Susana tiene pinta de coherente. Es capaz de convencer cuando usa el equilibrio en sus palabras. Es un punto a su favor entre los suyos. Pero su propia ambición puede resultar su peor peligro, no ya para ella, sino para el estímulo de quien nada tiene que perder al formar gobierno como sea, con las cesiones que sean, por tal de entrar en la Moncloa como el campeón de los pactos… Y de los empeños, claro.
Susana lucha por el centrismo aquí, aunque ella diga que es de progreso. Su progresismo se hace con victorias electorales. De poco le valdría sin ellas. Sí, compite con JuanMa por ese centro que desprecia el Pere. Pero el planteamiento de esa pesca no ha sido calculado con la frialdad necesaria que requiere un escualo tan voraz como es liderar el PSOE. Que sus redes pueden tener agujeros provocados a conciencia por Podemos, ERC, Bildu, CyL, IU, y el propio Pedro Sánchez. Ese es el problema.
Habrá que esperar a que termine la pesca. La veda está abierta, y el paro biológico terminado. A ver quién trae más peces al puerto, y si el tiburón llega vivo al fondo, o acaba devorado por sus propios lamentos. Y usted que lo lea.