Frump (II)
Del “America First” al MAGA radicalizado: un nuevo orden internacional toma forma con Rusia, Irán y la ausencia europea como telón de fondo.
El 29 de enero de 2017, solo nueve días después de la primera “entronización” de Trump en la Casa Blanca, publicaba en este blog el artículo “FRUMP”. En él trataba de dibujar ciertas previsiones y circunstancias sobre lo que podría ser el mandato del nuevo presidente norteamericano. Encargo y poder que, entonces, se aventuraba que podría extenderse durante ocho años. Pero tal encomienda se redujo a solo un periodo de cuatro años, al ser Trump sucedido por Biden en enero de 2021. El primero no pudo pues culminar sus propósitos, Ahora, transcurrido un año desde el inicio de un segundo periodo presidencial de Trump, éste, con la lección aprendida, y sin variar mucho su deriva anterior, está acelerando sus decisiones. En 2025, ha retomado y radicalizado las actitudes que desplegó durante el periodo 2017-2021. Su gran estrategia está dirigida sin duda a garantizar la seguridad de su país y mantener la preminencia de éste a nivel global.
En resumen, en aquel artículo: “FRUMP”, de 2017, a la luz de 2026 se dibujan tendencias comunes que hoy se están profundizando. Entre ellas:
- Las sorpresas e incertidumbres van desplazándose a lo internacional como coartada para afianzar la seguridad nacional. Ese impulso se manifiesta en su entorno inmediato (Canadá-Groenlandia al norte y Venezuela-Cuba-Panamá al sur).
- El “America first” (AF) de entonces se formula ahora como “Make America Great Again” (MAGA). Lo que, en realidad, supone una vuelta al aislacionismo washingtoniano y, consecuentemente, una feroz embestida contra el fundamento aliado contenido en el artículo 5 del Tratado de Washington (“un ataque a uno es un ataque a todos”). Por eso, Trump, desde 2017, no se abstiene de repetir que la OTAN es una “Alianza obsoleta”.
- La política de sanciones a Rusia fue entonces y es hoy un fracaso. Dejando aparte el polo chino -lo que no es poco aparcar-, un entendimiento entre EE. UU. y la Federación Rusa podría determinar la solución de conflictos abiertos y retos de calado: Siria, Irán, Irak, lucha contra el terrorismo islámico y control de migraciones entre otros. Se dibujaba, ya en 2017, un nuevo orden internacional. Ahora, el punto más tenso es Irán donde probablemente EE. UU. en combinación con Israel produzcan pronto una intervención militar para facilitar el derrumbe de la sanguinaria teocracia iraní.
- Europa entre 2017-2025 estuvo ausente como actor prominente en el escenario de su propia seguridad. Ahora, definitivamente, la Unión debería afanarse en el desarrollo de su seguridad y defensa, así como en reorientar su pensamiento geoestratégico contemplando, en su idea de seguridad europea, también los legítimos intereses de seguridad de Rusia.
Y no nos engañemos, Trump no está solo en EE. UU. Está apoyado internamente por tres colosales grupos norteamericanos: el movimiento populista MAGA, los republicanos clásicos (Marco Rubio, por ejemplo) y el TechPro (poderoso bloque tecnológico). Pues eso.