The news is by your side.

La dignidad de Noelia

La poeta y médica militar ucraniana Yaryna Chornohuz escribe desde el frente versos donde la muerte decide quién merece ser recordado y quién no, sin margen para la piedad ni la duda.

Yaryna Chornohuz, poeta, medica militar en el ejercito ucranio, 30 años, presente por su oficio en el frente : “mi canción de marcha/ se hizo de nuevo/ lamento por los muertos/ y no sé si cada uno de ellos fue digno/ y no sé si los habría saludado en la vida/ una bala un fragmento de proyectil una mina/ decidieron por ellos:/ sí, cada uno es digno”.

Noelia se alejó ayer definitivamente de la vida que se encontró sin ser consultada. Quienes han destruido la vida de Noelia y construido su muerte han sido las bestias masculinas que la violaron en manada, oscureciendo su mañana y su ayer. Ese horror asesino tiene nombres y apellidos. El salto mortal de Noelia al vacío de la paraplejía es la variable primera de la bestialidad machista que se fomenta en redes, en política bajuna, en quienes limitan la presencia de la mujer en la vida civil o religiosa o deportiva o política, en los tecnomilmillonarios de X, Meta, y los que rodean al autoproclamado zeus norteamericano para que no se les limite la influencia en niños y jovenes animándoles a ejercitar su cerebro lambrico al ver una mujer.

Noelia decidió partir a una edad en que otros aun no han decidido nada. Abandonar la oscuridad de los dias sin aliciente alguno, con el dolor clavado en las neuronas, en los nervios y en sus músculos. No le ha dado tiempo a encontrar una mirada que le recorra la médula espinal y vea en ella la compañía necesaria para vivir sobreviviendo.

Hipocresía civil, legal y política del falso respeto a las normas para garantizar los derechos de quienes mantienen un sistema que hunde sus raíces en los neandertales y que practican igual los obispos católicos y sus pontificia supremos tan cautos con todo lo que les haga perder poder, que los miembros dirigentes de los partidos políticos de ultraderecha, derecha e izquierdas varias.

Netanyahu y sus soldados son responsables de la muerto por bombardeos y ametrallamiento de setenta mil palestinos, muchos ellos civiles, niños, mujeres, enfermos, ancianos. Trump y sus ministros y asesores son responsables de miles de muertos en Iran, en Irak, en Venezuela. Qatar y Emiratos y Arabia Saudí son responsables de miles de muertos en Sudán, en Yemen. Putin es responsable de miles de muertes de rusos  y ucranios. Pero la prensa y los comunicadores, los parlamentarios y los expertos en todo, hablan de dólares y de aumentos de pecios y de inflación, sIn que los muertos producidos por unos y otros pesen nada. Las ciento y pico niñas muertas por los bombarderos norteamericanos en Irán para que las empresas americanas petroleras aumenten sus ventas al resto del mundo claman en su enterramiento contra la miserable hipocresía con la que los hemos olvidados. 

A cambio, debatimos hasta la saciedad sobre el padre judicializado, los abogados  sedicentes cristianos, los jueces procedimentales exactos, los políticos defensores de todos los derechos que han tratado d impedir de un modo u otro el encuentro de Noelia con su horizonte esperado de felicidad y luz. Ve en paz, preciosidad.