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PSOE, Podemos y RTVE

No quieren una tv pública independiente sino hacer lo mismo que tanto han criticado, y con razón, al PP.

Estamos asistiendo a un espectáculo bochornoso protagonizado por el Gobierno y Podemos, con sus actuaciones para nombrar a un presidente de RTVE como parte del pago que debe abonar Pedro Sánchez a Pablo Iglesias por su apoyo para alcanzar la presidencia del Gobierno de la nación.

 

El pasado 29 de junio, aprovechando una entrevista en el programa matutino de A3 Espejo Público, el líder de Podemos no pudo resistir la tentación de anunciar que el presidente de RTVE sería Andrés Gil, periodista, jefe de política del digital eldiario.es. Gil trabajó antes para el diario El País y es habitual en el programa La Tuerka, emitido por el canal de televisión Hispan tv, de capital iraní, presentado por Iglesias que recibe un salario por ello. Percibir dicho salario es legal en el sistema político de privilegios que instauró la Casta política corrupta que Iglesias decía que venía a cambiar, y ya sabemos que no lo va a hacer porque ha cambiado la casa de su familia en el barrio madrileño de Vallecas (donde no vivía pero usaba para engañar a la ciudadanía) por un caserón típico de la gente acomodada del país.

 

Andrés Gil ha borrado unos 13.000 tuits al saber que podía ser nombrado ¿Qué decía en ellos?

 

El viernes anterior a estas noticias, la portavoz del Gobierno anunció que ese mismo día se acaban las medidas de presión de los trabajadores de RTVE, consistente en vestir de negro todos los viernes, suponiendo que, aunque iban a hacer lo mismo que el PP con el nombramiento del presidente anterior, al hacerlo el PSOE sería visto de distinta manera. Los trabajadores han respondido el viernes 29 vistiendo de negro y anunciando que no aceptan que la RTVE, la televisión pública nacional, sea objeto de cambalaches políticos y de colocación de amiguetes y compadres ideológicos y en demanda de una TV pública independiente y no manipulada.

 

Este mismo día se ha sabido, porque ella ha emitido un hilo en Twitter contándolo, que la primera propuesta de Iglesias para la presidencia fue Ana Pardo de Vera, directora del diario Público que pertenece al conglomerado empresarial de Jaume Roures, que es en materia de comunicación el acorazado del proyecto NAZionalista de Cataluña. Además sabemos por los Tuits emitidos por la señora Pardo de Vera que Pablo Iglesias le dijo que RTVE era de Podemos, señalando que era competencia suya proponer el nombre del presidente/a de la RTVE. En Público se emite el programa de Tv de Iglesias con lo que todo quedaba en familia. Gran ejemplo de pluralidad, tolerancia y búsqueda de un presidente/a imparcial con todas las opciones políticas. Es cuestión de amiguismo y sectarismo, no del derecho a la libre información sin manipular de la ciudadanía.

 

Pardo de Vera ha borrado más de 20.000 tuits cuando creyó que podría ser presidenta de RTVE ¿Qué decía en ellos que no pueda mantener?

 

 

Estamos ante un conchabeo infame, impropio de políticos serios de un país democrático de la UE, que si bien sirve para desenmascarar un poco más a Pablo Iglesias, también deja en muy mal lugar a Pedro Sánchez, bajando a las sentinas más sucias de la política en relación con los medios de comunicación. No quieren una tv pública independiente sino hacer lo mismo que tanto han criticado, y con razón, al PP.

 

Al esperpento se suma que según avanzaba el día se supo que ese nombramiento no era aceptado por ERC ni por el PNV al no haber sido consultados, siendo sus votos imprescindibles para la convalidación del RD que produzca el cambio de presidente en RTVE. Un RD que desde las filas populares han anunciado que recurrirán. ¿No es posible desde el Gobierno del PSOE negociar con todos los grupos, en especial con PP y Cs además de con UPodemos, el nombre de una persona para ser presidente de la RTVE que no esté cuestionado por ningún grupo político? ¿No existe nadie en este país que sea capaz de concitar el acuerdo entre todos?

 

¿Tiene que ser necesariamente un periodista quien asuma la gestión de RTVE, que tiene este año un presupuesto de 343 millones de euros y más de 6.300 trabajadores?

 

¿No sería mejor buscar un gestor con experiencia para dirigir la empresa, y un responsable de línea editorial, que puede ser periodista o no, que garantice la autonomía de funcionamiento y el respeto al criterio profesional de los periodistas de RTVE?

 

España tiene un problema político de primera magnitud que afecta al partido de la derecha, el PP, por sus prácticas corruptas, y a los partidos de la izquierda, desde el populismo radical de Podemos -que no tiene nada que ver con los debates del 15M-, pasando por el PSOE, que no hace honor a sus siglas, hasta los independentistas, empeñados en una división territorial no amparada en ninguna norma legal española ni internacional, en la que avanzan vendiendo sus apoyos a unos u otros que a cambio de ostentar el poder les ceden competencias. Si además en la compra-venta de apoyos se incluye una acción política sin la firmeza que exige la situación actual desde el Gobierno de España, no se garantizan a la ciudadanía derechos de personas libres e iguales en una nación democrática.

 

La izquierda está empeñada en enarbolar determinadas banderas, como la de la inmigración irregular y masiva, sin duda porque ninguno de sus dirigentes, ni de Podemos ni de IU ni del PSOE vive en barrios pobres de gente pobre, votantes de izquierda, que están muy preocupados por su futuro y el de sus hijos y nietos. En este país se nace y muere en la pobreza por generaciones, y solo un mínimo  porcentaje de ciudadanos puede salir de esa clase social trabajando honradamente. No conozco a nadie de estos tres partidos que haya protagonizado ese cambio de clase social porque todos sus dirigentes son personas de clase media, alta, o hijos de poderosos papás que han hecho fortuna durante la dictadura y el periodo de la corrupción democrática. Estamos ante una izquierda a la que no importa destrozar el Estado y la nación si con ello consiguen poder para comportarse como Evo Morales, presidente boliviano, que ha gastado varios millones de euros en construirse un edificio de Gobierno con una zona reservada como vivienda presidencial de 1.68 metros, con gimnasio, jacuzzi, sala de masaje y otras comodidades de la clase más poderosa a la que quieren llegar a toda costa. Una izquierda que no nos representa y que volverá pronto a la oposición si no cambia de rumbo.