Gengis Kan conquista el Santo Sepulcro
Del Santo Sepulcro a Gengis Kan, la historia muestra cómo la fuerza y la violencia han impuesto su ley frente a la espiritualidad y la memoria.
1/ El templo del Santo Sepulcro fue construido en Jerusalén por el emperador romano Constantino el año 330 de nuestra era, a petición de Elena, su madre, sobre el lugar en el que según la tradición estuvo el enterramiento de Jesús de Nazaret tras ser descendido su cuerpo de la cruz. Los persas, hoy iraníes, lo destruyeron el año 614 y lo destruyó de nuevo en 1009 el califa árabe Al-Hakim. Los cruzados reconstruyeron el templo en 1149. La gestión del templo la comparten las comunidades ortodoxa griega, católica y armenia regidas por un estatuto del siglo XIX bajo la autoridad de La Sublime Puerta del imperio otomano. Continua vigente actualmente.
2/ Gengis Kan nació entre 1163 y 1167 en algún lugar de los montes de Jenti en Mongolia. A los 13 años mató a su hermanastro. En 1206 el Kuruktai, consejo de los jefes de clanes, lo nombró Gengis Kan, señor oceánico, o señor universal. Entendió que su “poderío estaba ratificado por el cielo y la tierra, dispuesto por el Poderoso Firmamento y sostenido por obra de la Madre Tierra. Transformo a sus guerreros nómadas en una maquina de guerra, disciplinados y dotados de una excelente coordinación con la cual arrollaron cuanto se opuso a su paso. En 1207 conquistó parte de Xi Xin al norte de China, parte del Tibet e intento adueñarse de la Ruta de la Seda. Destruyo Yanjing, hoy Pekin, por no haber aceptado pagarle el tributo que les impuso. Como consecuencia obtuvo la garantía del comercio con China. En 1219 reunio 200.000 guerreros y arrasó el imperio josermita, lo que hoy es Uzbekistán, Irán y Afganistán con sus ciudades como Bujará, Samarcanda, Harati y Nisabur. En Merv que resistió formo a todos los habitantes que fueron degollados por sus soldados, incluidos niños y mujeres. En 1229 entrò en Rusia, Georgia, Crimea y Ucrania, derrotando sus ejércitos en la batalla de Kalchik. En 1226 cayó del caballo matándose.
3/ Netanyahu hace unos días citó a Will Durant para afirmar que la historia favorece al fuerte y al despiadado y que “la historia demuestra que desafortunada y tristemente, Jesucristo no tiene ventaja sobre Gengis Kan”.
4/ Por eso su policía impidió que tres curas católicos pudieran entrar en el Santo Sepulcro a celebrar una ceremonia en memoria de Jesucristo, pues es evidente que, si Gengis Kan hubiera estado en las puertas de la ciudad vieja su policía, al haberse salido a escape, lo hubieran dejado pasar.
5/ Una advertencia de Napoleón: “Nunca interrumpas a un enemigo que está cometiendo un error”. Y otra de Platón dirigida a los seguidores rasos de Jesús el Nazareno: “El coraje consiste en saber a quien NO hay que temer”-