Morir en la batalla
He rezado en latín hace un instante por el alma inmortal del Maria del Carmen Abascal.
In paradisum deducant te Angeli;
in tuo adventu suscipiant te martyres,
et perducant te in civitatem sanctam Ierusalem.
He rezado en latín hace un instante por el alma inmortal del Maria del Carmen Abascal. Ya pueden respirar los dueños del piso, la jueza que firmó el desahucio inclinando la balanza de los derechos constitucionales del lado de la propiedad privada de los medios de producción, los enormes policías de guerra que el gobierno de Sánchez envió vía el juez Marlaska a reforzar al respetable y respetuoso tercer poder del Estado social y de derecho. Y Ayuso que dispone de millones nuestros para que no la desahucien porque es del partido del alcalde y del presidente del gobierno desde 2023. Y la ministra de Vivienda, tan arregladita para zonas tensionadas que ha tardado ocho años en darse cuenta de que podría redactar un decretito con la señora de Junts que ya le han encontrado espacio al señor Puigdemont para tensionarse en la zona alta de Barcelona.