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La Guardia Civil muere, pero no se rinde

Una directora general imputada, dos ministras juezas y un ministro juez: la Carrera judicial ocupa ya los tres poderes del Estado.

Un juez imputa. Una directora general del Ministerio del Interior es imputada. El ministro del Interior de quien depende esa directora general, es juez profesional y político accidental. La señora imputada es la autoridad no militar que, subordinada al juez profesional y ministro accidental, dirige el Benemérito Instituto de la Guardia Civil, que es un cuerpo militar que vigila a los civiles sin que desde el Duque de Ahumada hasta Pedro Sánchez se le haya ocurrido a ninguna autoridad solucionar la contradictoria contradicción.

La dicha señora imputada por un compañero de la Carrera judicial que ha cursado el Ministro del Interior, dirige un cuerpo militar, siendo ella civil. Ese cuerpo militar depende , a la vez, de otra señora jueza profesional que es política accidental y rige la Guardia Civil en tanto el Instituto es de naturaleza militar. Tenemos pues tres miembros de la Carrera judicial cercando a una señora civil cuya única acusación es haber tomado café con una señora que finge de periodista del partido que ha nombrado dos ministros de carrera judicial. Pero !qué barbaridad!. 

No todo termina aquí. Otros miembros de tan judicial carrera,olvidando sin dudar la sapiencia nacional por la cual Roma no paga traidores, acaban de liberar de estar preso y de pagar a un prenda monumental que estafó como es normal a la Hacienda nacional. No por tomar un café, no qué va. No se ganó  Zamora en una hora. Este sujeto tuvo que ver como informante bajuno a los individuos del mencionado Instituto dedicados en su UCO a inferir que es un primor, facilitando el trabajo a jueces de finísima instrucción. !Por favor!.

Tercer poder del Estado presente en los dos otros poderes, sin contar por lo demás con los jueces de carrera que han decido, amparados por la ley de uno de los tres poderes, hacerse ex juez que lo fue, trasvestido de abogado de honorarios elevados. Situación que les permite visitar a excompañeros en despachos oficiales y arreglar con un café situaciones procesales prohibitivas por demás al resto de ciudadanos del estado de derecho que dejó muy bien atado un general africano con guardia mora a su lado. Preferencia nacional que es lo que quieren en VOX a gloria de aquel soldado.