Sí, que pueden
Prometer sin explicar o hacer lo contrario de lo prometido es engañar al votante. Y eso ningún partido tiene derecho a hacerlo.
La política, con todo el valor y en cierta medida, desprestigio que tiene, es importante para la vida de las personas y para eso, sus representantes tienen que adquirir compromisos que deben de llevar a cabo si alcanzan el poder correspondiente. La política bien entendida es una actividad tan noble como cualquier otra. La mala política, la del que viene a aprovecharse y/o a engañar al ciudadano, solo merece el desprecio.
Pero siguiendo con la buena política, el compromiso que un político adquiere a la hora de pedir el respaldo del voto ciudadano debe de concretarse en objetivos y acciones precisas,que se convierten en el contrato implícito que uno y otros suscriben a la hora de pedir y recibir el voto. Desde este punto de vista, igual que unos partidos se comprometen a mantener y potenciar algo tan importante como son las políticas públicas y especialmente la sanidad, la educación y la dependencia, es lógico que la derecha ofrezca una alternativa como es la de privatizar la sanidad para que cada vez sea más privada y menos pública. Yo diría que, en buena ley, la derecha no solo tiene derecho a privatizar la sanidad pública, sino que incluso tiene la obligación, porque es una de las esencias de la política de derechas. Nada que objetar aunque a muchos ciudadanos esto nos perjudique.
Lo que no tiene derecho ningún partido es a engañar al ciudadano para conseguir su voto, que puede ser de dos maneras: o no explicar lo que va a hacer con suficiente claridad o prometer una cosa y hacer lo contrario. A eso sí que no tiene derecho. Y de la misma manera que desde la izquierda estamos diciendo una y otra vez que nuestro compromiso es defender a ultranza la sanidad pública, igual que la educación o la dependencia y en general todas las políticas sociales, medioambientales o de igualdad, la derecha tiene que explicar muy claramente que, si alcanzan el poder, van a seguir haciendo lo que ya han empezado, y es que van a desmontar la sanidad pública. Pero explicándolo muy clarito para que cualquier votante lo sepa claramente. Que le digan a cada votante: “Mira, si me votas, quiero que sepas que yo le voy ahorrar mucho dinero al Estado, porque voy a eliminar cada vez con más intensidad, la sanidad pública y el que buenamente pueda y lo necesite que se pague el médico, hospital y/o medicinas, y el que no pueda pues que se fastidie”.
Que lo expliquen claro y después tendrán toda la legitimidad, todo el derecho y toda la obligación para llevarlo a cabo. Pero esconderse ahora bajo simplicidad desde “yo no quiero líos”, “yo voy a hacer lo que el sentido común diga “, “yo quiero seguir avanzando en las cosas que todos queremos”, y más frases vacías y sin compromiso explícito, eso es engañar al votante y eso le quita legitimidad a cualquier actuación posterior.
A nosotros no nos da ninguna vergüenza decir que vamos a seguir potenciando la sanidad pública y si para eso hay que mantener los impuestos actuales, no nos cabe ninguna duda de que lo vamos a hacer, o incluso a tener que subirle los impuestos a los que más ganan. Son políticas de izquierdas de las que nos sentimos muy orgullosos.
¿Pueden otros decir y hacer lo mismo?. Lo veremos, o mejor ¡ojalá no lo tengamos que ver!.